Historia del llamarse o temor de que te llamen.

Me llamo Sara Yésica Barner y no quiero sentarme, porque si me siento sucumbiré y el sueño se hará conmigo.

Hace solo tres meses que abrí los ojos y me pusieron el nombre.

Sara, repetía sin cesar aquel hombre pareciendo que me conocía.

Dos niños, uno a cada lado de la cama, en silencio.

Me perdí en el blanco del techo, mientras las palabras iban saltando de médico en médico pidiendo más tiempo.

Mil veces me dijo su nombre, Román, Román Quiñones.

si quieres mas…