Corazón consumido,manjar consumado

Niño mío, corazón, que perdido en el destierro, hibernaste durmiendo tus penas, recluyéndote en porquera y bañándote en la mierda que tú mismo has ido cagando.
Hasta los huevos del hedor que tu cuerpo va macerando, sacas el hocico al mundo, para vomitar las miserias, que entre barrotes te han encerrado.
Regurgitando recuerdos que en la garganta te queman, has conseguido sacar, la cabeza entre las rejas.

La diarrea mental de tu corazón marchitado, comienza a ver los manjares, que la vida te está de a pocos preparando y cual cochino alucinando, un campo de margaritas se dibuja ante ti, mostrándote un paraíso nunca antes deseado.
Ya la pezuña asomas, queriendo acariciar los aromas olvidados. Las dos están ya restregando tus ojos empañados, limpiando los restos de inmundicia que por tiempo te han cegado.
Dicen los que saben de alumbramientos, que una vez fuera la cabeza y los hombros, el resto del cuerpo es coser y cantar. Las contracciones se hacen intensas entre el enrejado del parto, mas el deseo de un festín delicioso, es más fuerte que la cárcel que te tiene preso.
Cuartos traseros de un corazón que derrapa en la inmundicia, hundiéndose en el barro, por el incesante pataleo de escapar del zulo, en el que tu solo te has encerrado.
Panorámica de reojo, ven el caracol que culmina tu cuerpo, despidiéndose de las cuatro paredes, diciendo adiós a las penas, hasta siempre a las desdichas, bye bye que os den por donde mas pica, au revoir que no tenga que regresar con el rabo entre las piernas.
El desenfreno, niño loco, a tu corazón hace preso, y corres sin saber por donde, te revuelcas sin preguntar, te emborrachas de libertad, sin querer saber si mañana a tu cárcel volverás.
Dar de comer margaritas a los cerdos, es dar esperanza al corazón, de que hay vida después del sueño.

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126 comentarios en “Corazón consumido,manjar consumado

      1. Yo mis sentimientos regurgito
        igual que cuando mastica un bovino
        por esos mis textos no son finos
        no hablo desde el corazón sino del pito.
        Me llamas gañán entre gañanes
        y he de reconocer que no has errado
        pues a veces soy como un venado,
        un cabestro, un cerril, un ganapanes.

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      2. Yo no quiero penes, que las pollas son las que la vida enriquecen. No me vendas la vida en verso, dame verdades que tengas entre las piernas, recubriendo tu cerebro,
        De gañanes que miran de frente quiero mi vida llena y ya sabré a qué atenerme

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  1. Vaya toalla la que deje en la playa, tapada en la arena para que no la encontraras. Que es esto que has escrito acá, si parece le batiburrillo del paleto de Villaconejo de abajo buscando el guarro de Villa pene de pena que se le ha escapaó.
    Entender no se si he entendido algo, que me he reído con las descripciones que has realizado eso tenlo por seguro, pero no me preguntes que suspendo el examen de comprensión lectora. 😉

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  2. Joder, Margui, intensisimo texto escrito como solo tú sabes, sin censuras ni palabritas… haces hablar al corazón desde la misma porquera, como un cerdo yo tambien lo he sentido, así, ¡qué asco!… hay que dejarlo que se revuelque en el barro y estalle…muy de cuando en cuando…para que luego camine de otra forma más esperanzadora, más libre.

    Pd. siempre me ha picado la curiosidad de tus imagenes ¿las pintas tú?

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    1. Corazones de los que todos bebemos y abandonamos a su suerte sin mirar si es mierda lo que comen o si duermen calientes
      Del cerdo que todos comemos y nadie sabe si llora cuando le toca la suerte
      Pd: no son mías, son buscadas, a veces por horas en internet, tengo que ponerme las pilas y empezar a poner autores

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  3. Mi abuela Luisa criaba cerdos a los que sacrificábamos cada noviembre. Tal cual lo describes, Margui. Comían muy contentos de las sobras, se criaban hermosos, y cada noviembre, ¡zas! cuchillo al cuello y a comer en primero lugar aquellas filloas de sangre calentita que tanto me gustaban (ahora no podría hacerlo, la verdad)
    Muy bueno, amiga. Cada día escribes mejor.

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  4. Pingback: Dos premios. Sushine Blogger Award y Blogger Recognion Award | Junior

  5. Yo enganchada. Mi abuela criaba puercos enormes y ella se paseaba entre ellos sin temor. Una mujer chiquitita, en medio de esos cerdos. Eso me vino a la memoria leyéndote. La vida del cerdo, engordándote para darte la puñalada. Oye, Margui, yo quiero la margarita y ser libre, no quiero ser un cerdo. Y la verdad, me da mucha gracia lo que dices de lo que interpreta cada uno, si divierte. A mi me gusta leer lo que la gente dice de lo que escribo. Supongo que tienes el mismo placer. Muy bueno, Margui.

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  6. Mmmmmmm… cuánta linda mierda, par favaaaar!
    De los animales se aprende; revolcarse en la mierda para ansiar la libertad, que nos escupen a la vida para eso, para oler la propia mierda y poder soltarla cuando hayamos olido lo suficiente.
    Me estoy sintiendo un poco mejor, cuando leo a más de uno decir que tienen que leerte por segunda o tercera vez. Creí que era la única y me sentía en soledad… ajajajaja. Divino, me estremecí con verdades; quien hila fino en tus letras no puede pasar por alto su propia realidad en tus palabras.
    Gracias, Margui pesha. TQ.

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    1. Si yo misma tengo que releerme montones de veces, para saber que cojones está saliendo de mi cabeza a punto de reventar.
      Para serte sincera, ayer se me cayeron algunas lágrimas, bastantes, al ir descubriendo, lo que mi diarrea mental había provocado.
      Poli, que yo te quiero, más que a la mierda que cago todos los días jajajaja

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      1. Qué hermosa… tus sentimientos me acojonan! jajaja. Vaya, eso es muchísimo (dime que cagas mucho y en cantidades industriales).
        Ya lo creo; yo escribo la novela y lloro también, pero esa diarrea mental salió fantástica. Hay mucho detrás, sólo es cuestión de leer lo que dices detrás de cada palabra. También te quiero, más de lo que respiro (ala, supérame! jaaaa)

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      2. Estoy acostumbrada a las miradas a kilóoooometros de distancia. Cuando no es desde aquí, es desde allí; cuando no es desde el este es desde el oeste, de norte a sur y viceversa, y así seguirá siendo. Si me limito a ver sólo a quienes rodean mi piel, aburrida sería mi vida. Suerte he tenido yo, que me voy a ligar una paella o por lo menos unas birras cuando mis piecitos pisen Madrid nuevamente! Aajajajaja.
        Besos de amor de vuelta, pesha.

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  7. Cualquier poesía en relación al embarazo y al nacimiento ha quedado aniquilada con tu cruda realidad. En resumen: salimos de una cárcel de mierda para entrar en otra 😀 😀 😀
    Suerte que nos quedan los cuentos para endulzarnos un poco el tránsito hacia la decadencia y el final.

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    1. Tránsitos de vida, en el que vamos saliendo y entrando en nuestra propia porquera.
      Es solo un símil de la libertad que por momentos abrazamos, a sabiendas que en cualquier momento nos la vuelven a quitar, o nosotros mismos regresamos por el miedo a avanzar. No se, la verdad, son mis pajas mentales, ya sabes, ya no se ni lo que digo jjj

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      1. Supongo que, en el fondo, sí sabes lo que dices, al menos lo sabe tu yo más profundo, ese que todos encerramos a menudo en esa cárcel oscura. Creemos que somos y, en el fondo, nos hacen ser las circunstancias, los otros, el entorno, los miedos… Vamos de cárcel en cárcel, aunque, a veces, sean cárceles de oro. ¡Benditas pajas mentales! Con ellas nos liberamos de cadenas y con ellas abrimos cerraduras.

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      2. Las conexiones fallan cuando sabemos algo y en palabras no somos capaces de expresarlo.
        Algunas a todo confort y es en el fondo un engaño, pues algunos de sus dueños no soportaron haber perdido la llave, véase Cristina Onassis.
        Uma vida sin pajas es como una porquera sin cerdos jahahaha

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  8. Fran

    A veces huimos sin saber hacia dónde, qué dirección tomar, sólo sabemos que queremos salir de ahí, ¿que nos deparará todo esto?, ¿a dónde llegaremos? El tiempo dirá, y nos mostrará si hicimos lo correcto o no. Pero, la suerte estaba echada…
    Gracias por tanta inmundicia, podemos al final ver las cosas más claras.
    Aunque no se entienda, tiene su sentido.
    Un abrazo.

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