Labios acallados que gritan en silencio

Ahora sé que la madera sobre la roca no gira, pero entonces, solo pensaba en ceñirme unas cintas de raso bien fuerte y dar vueltas de puntillas, para escapar sobre unas zapatillas que no tenía.

No hay más mundo que el que rozas bajo tus pies descalzos. A los cinco años, los sueños llegaban hasta donde las piedras formaban una gran mole en el horizonte.

El río Shanefe abrió la grieta a mirar del otro lado, a que nada en la vida es estático y si encontraba el surco exacto, podría dejar correr mis deseos, mis desvelos, mis miedos y mis arraigos.

Dos horas había que echar desde Sesa hasta el río y cargar con el agua que nos regalaba la fuente. A los 6 años ya empleaba más de tres, pues me quedaba, entre piruetas y saltos, en los cantos bailando con los pies mojados.

Mi madre a diario a la espera. Sus ojos ensombrecidos de que la niña no llega. El peligro ronda Wolayta, como una nube cargada del grito de las que callan.

Ella limpia y pura, sin ya palabras, porque su lengua fue cortada.

Los siete años se acercaban a mí sigilosos, y mamá, bajo cuerda, tenía todo preparado. A Bassa Babulo iría con una carta en la mano, cediendo mi guarda y custodia por el peligro que corría.

Unas fiebres la llevaron al delirio, pillándonos con todo listo, hasta que su luz se fue apagando.

No solté su mano, hasta que a la fuerza me obligaron. No me marché. No di ni un solo paso y su carta quedó escondida al fondo de mis harapos.

Rodeada de quien debía quererme, acallaron mi tristeza puliendo mis recuerdos, erradicando mis anhelos, abrillantando nuevos deseos.

Sucios tus labios, cuando a mujer llegues, mudos han de quedar. Que tu lengua se seque para que no te infecte. Impoluto tu cuerpo e insensible a perderse en conversaciones carnales que te arrastran a la mugre. Que ni palabra digan, ni prometan, ni suspiren. Que el palpitar no suplique el volver a empezar. Que la respiración no se acelere cuando llegue el punto y final.

El sentir como mujer me fue sesgado, al poco de cumplir siete años. En la cama sangré las lágrimas de una madre que no pudo evitarlo. Me golpeó la infección de un cuchillo mal afilado. Dos meses anduve debatiéndome entre la vida y la muerte, dejándome ir a veces, volviendo apretando los dientes.

Cuando la ayuda llegó, yo tenía la carta entre las manos.

En sus brazos salí bailando sin volver la vista atrás.

Con unas zapatillas rosas volé de Adís Abeba a Madrid y mis pies dejaron de soñar, para comenzar a vivir.

Hoy en día sigo esperando a decir te quiero en un orgasmo, sin tener que vocalizarlo.

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95 comentarios en “Labios acallados que gritan en silencio

    1. Y mira tú el detalle. Siempre tienden a golpear en el mismo sentido y somos nosotras mismas las que las hacemos perdurar. Son las mujeres las que suelen encargarse de que la tradición perdure.
      Espero que las nuevas generaciones se levanten y se nieguen a seguir.
      Gracias y un beso

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    1. La duda nos hace perder empuje. La incredulidad. Y sí, el futuro es incierto en tantas cosas que da miedo. Si la pena de muerte sigue legal y vigente en muchos pueblos, cómo afrontar tantas injusticias que se escapan de nuestras manos

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      1. Yo reconozco mis fallos. Cuando no estoy alerta me meto en mi burbuja , en mi mundo más o menos perfecto y me olvido…
        las aportaciones económicas son importantes para que puedan llegar las ayudas, pero es verdad que nos limpiamos las conciencias y pasamos de largo.
        Joder como estoy ☺️

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      2. Asi me gusta, guerrera! Creo que eso lo hacemos todos, mi Lan. Nos refugiamos en nuestro mundo que aunque no sea totalmente perfecto, es confortable y de vez en cuando nos damos cuenta de que por ahí fuera hay mucho dolor.

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      1. Quizás si, pero no lo he creído necesario. Al menos yo lo he entendido sin complicación alguna. En otras historias me cuesta un poco y me dan que pensar. Hoy no ha sido así y no es que sea más listo que otros, sera que he leído y visto tanto sobre el tema que lo he visto claro.

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  1. Etiopía es uno de los 29 países, la mayoría en África, en los que se sigue practicando la mutilación genital femenina (MGF) con una incidencia del 74% entre las mujeres de 15 a 49 años, según un informe de Unicef. Encabeza esta lista Somalia, con un 98%.
    Vivimos en los mundos paralelos. Ahi les falta agua para beber aqui la mayor preocupación es combatir la obesidad. Terriblemente injusto…

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    1. Joder, gracias por apuntar con los datos que tantas veces pasamos por alto.
      Nuestro mundo es el mismo y aún así tan lejos y no por km.
      La construcción de pozos es primordial y a la vez ayuda a proteger algo a las mujeres, que no tienen que recorrer km en peligro para conseguir agua

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      1. Pues es muy sencillo. Busco ese río en la red y lo primero que me encuentro es con una noticia sobre la mutilación de clítoris —mutilación femenina, ablación y otros términos le quitan el hierro que de verdad tiene este crimen—. De ahí hacia adelante, todas las piezas del relato han encajado de una manera sobrecogedora, escalofriante.

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  2. Cuando escribes eres capaz de estremecer hasta el tuétano de los huesos. Según iba leyendo el pecho se me iba oprimiendo. Es una verdad en la que no quiero pensar a menudo porque es muy dolorosa pero que hay que gritar como lo has hecho tú en este escrito. Brillante!!!

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    1. Que comentarios más acojonantes me regalas. Me quedo sin palabras amor ❤️
      Tienes razón en el dolor, pero es algo que ni nos roza, ni podemos llegar a imaginar sin mamarlo.
      Mel…entender el porqué nos dará la clave para saber la respuesta a cómo solucionar…
      no lo sé

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  3. Ya que no puedo ni con los “me gusta”, espero lleguen los comentarios (no siempre salen, aunque lo intente mil veces).
    Conozco estas realidades porque trabajo para Oxfam y varias ONGs más, pero ni sabiendo ni leyendo a diario llega tanto como cuando estrujamos el alma con letras. Gracias por gritarlo de esta forma. Me quedo con los comentarios anteriores y solo agrego mi placer de leerte con los ojos húmedos pero apoyando a quienes apoyamos (de la manera que sea).
    ¡Abrazo infinito! ❤

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    1. Gracias por subrayar una de las frases clave. Emocionada yo por vuestras palabras y si lees los comentarios verás en alguno las estadísticas y los países en los que se practica.
      Veo lejos que nosotros podamos verlo… no es que no confíe, pero tradiciones tan arraigadas y extendidas, no se borran de un plumazo.
      Entendiste perfecto ❤️❤️

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      1. Ains, entretenidos viendo a jueces hasta arriba de trabajo, sin saber si la están cagando. Contando los euros que nos quedan para salir el sábado. Haciendo dieta, yendo al gimnasio.
        No es que no queramos mirar, es la puta rutina que nos envuelve.
        Casi ni vemos al vecino de al lado.
        En este caso, vamos a ir poniendo granitos y avanzando y si no podemos verlo nosotros, que sean nuestros hijos, pero que sean.

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  4. Aquí hay varios matices. La historia en cuanto a narración, es excepcional, como es costumbre en tus textos, trasmites hasta hacernos partícipes del guión. La historia en cuanto a contenido es muy dura pero es la verdad tal cual la cuentas, esas tradiciones se supone que ancestrales que en muchos casos son transmitidas por las propias mujeres, en espera de que quiénes vengan detrás tengan la posibilidad de terminar de una vez con todo esto. Es bueno, sin embargo, un sopapo de realidad para que no perdamos el hilo de lo que sucede en el mundo de verdad. En fin, que te envío un abrazo tan grande como yo.

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    1. Cuando me desgranas así en comentarios es como ir quedándome sin ropa poco a poco, en el buen sentido, pero con su pizca de vergüenza 😊.
      Las mujeres arrastran el peso y el dolor, todo en uno. Incomprensible pero cierto.
      La realidad la tenemos más cerca de lo que creemos y somos todos un poco responsables de no poner un poco de nuestra parte. Igual no podemos hacer nada, pero al menos deberíamos intentarlo.
      ( perdón por la tardanza en contestar, no vi el mensaje)

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  5. Reflexionando en voz alta

    Impresionante (una vez más), a pesar de que, parece, que en esta ocasión escatimáste en la eclosión de palabras duras que caracteriza tu pluma. Obviamente el tema ya lo es de por si.

    Cada vez estoy más convencido de que la solución es la única solución.

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      1. Reflexionando en voz alta

        No. No creo sea conveniente endurecer el lenguaje para convencer a más o/o mejor.
        En cuanto a lo de no herir sensibilidades… Qué quieres que te diga?
        Yo creo que estamos, en general, ya muy hartos de lo políticamente correcto.
        La dura realidad es que la ablación, además de ser una práctica atroz, dista ya mucho de que se establezca como rito ancestral como excusa
        para que dirigentes de países diversos culturalmente hablando, sigan mirando de soslayo sin intervenir.
        La realidad es que es un acto machista. Igual el más irrespetuoso para con el otro sexo.

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      2. Reflexionando en voz alta

        Vale, si. Tienes razón. No lo había entendido así.
        Es que es un tema que me horroriza (hasta sacarme de quicio) particularmente.
        Es tan aberrante en si mismo!
        Cuando digo que es la peor prueba de machismo es porque, obviamente sin quitar la importancia de cuando las asesinan, en el caso de la ablación las obligan a vivir de esa manera. Todo, no nos olvidemos, para que el macho pueda seguir dominando a su vez sin temor alguno.
        El concepto cavernario de que si ella no siente placer no buscará otro mejor es la culminación de un machismo absoluto.
        Yo los eliminaría sin más.

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      3. Es una cuestión educacional y de que las propias mujeres despierten. Son ellas mismas las que llevan a cabo esta práctica y educan a sus hijas para someterse.
        Cada vez hay más información y se van negando, en un principio por el miedo a morir por las infecciones, pero sigo es algo.

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      1. Hola guapa, espero puedas leerlo, he escrito varios posts al respecto, es algo que me parece historia de terror, porque lo es.

        La verdad es que sí me siento cómoda en mi nueva casa, de nuevo la experiencia de vivir sola después de casi 3 años de vivir con mi hijo, pero la soledad per se no es problema para mí, lo que aún duele en el alma es la ausencia de mi amado Danny, por lo demás, ya todo retomando su cauce. Gracias por tus deseos.
        Abrazos de luz.

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  6. Una realidad aberrante para esas mujeres que han de vivir en medio. La educación y la cultura son claves para sobrevivirla. Tambien sacarla a la luz, darla a conocer, como tú haces…para que no la olvidemos y la tomemos como tarea urgente.
    Está bien que toques temas así, que nos hagas sentir y pensar con tu particular manera de trasmitir (te metes en la piel del personaje con una facilidad pasmosa) ..y sacarnos las gafas y el sofá tan grandes que tenemos en este mundo.

    Gracias, bella!
    escribes poco pero cuando lo haces….chapó!

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    1. El apoyo y la información que poco a poco les llega es determinante para poder abrir una brecha y que sepan que hay más opciones. Tú lo has dicho, educación y cultura.
      Gracias por tus palabras, joder, que me sonrojan.
      En cuanto al desfase jajaja, tienes razón, me disperso bastante… pero en mi defensa ☺️☺️☺️ diré que a mí no me es fácil pensar en los temas, afrontarlos y desarrollar lo que me pasa por la cabeza.
      Jajaha no me eches la bronca tú también!!!!

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      1. Cuando apareces lo haces informada y eso es de agradecer, tus textos llegan un poco más alla y nos abren el coco. Me gusta la gente que me hace reflexionar.

        Por cierto, hay dispersiones que lo merecen. Solo te perdonaré si son buenas…jajajaj

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  7. El Blog de Úrsula

    Impactada con este relato tan bien llevado. Hay quien dice que la suerte no existe, yo pienso que sí, pues el solo hecho no elegido de nacer de un determinado país te hace vivir cosas como las que cuentas aquí. Lo que no sé es hasta que punto nos implicamos quienes no estamos allí, si conocemos, leemos y luego nos olvidamos …
    Me ha encantado descubrirte Margi, es un placer estar aquí

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    1. El nacer en un lugar u otro no te asegura la felicidad pero, a la mujer al menos, le asegura algo de dignidad.
      En general nos sensibilizamos pero no nos implicamos.
      Lo vemos como misión imposible y en eso los justificamos.
      Encantada yo de que estés en mi casa, yo intentaré estar a la altura cuando vaya por la tuya ☺️☺️☺️☺️
      Besos

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